Diferencia entre Arraigo social y Arraigo laboral

Cuando nos encontramos en España de forma irregular deseamos tener la posibilidad de poder regularizar nuestra situación de cualquier forma, buscamos soluciones que no siempre son las más acertadas o confundimos el procedimiento al que queremos acogernos, entre las principales autorizaciones de residencia por circunstancias excepcionales existen tres que son las más comunes, o utilizadas: el arraigo social y el arraigo laboral y el arraigo familiar.

Centrémonos en las dos primeras ya que es muy común, por la naturaleza de estas autorizaciones, confundir el arraigo social con el arraigo laboral. Para obtener una autorización de residencia por arraigo social es necesario contar con un contrato de trabajo, lo que hace que se identifique erróneamente el arraigo social con el arraigo laboral. Pero esto no significa en ningún momento que sean la misma autorización.

  • Para poder solicitar una autorización de residencia por circunstancias excepcionales de arraigo social debemos acreditar que tendremos medios económicos para nuestro sostenimiento durante el tiempo de vigencia de la autorización. Es decir, tendremos que aportar un contrato de trabajo o un proyecto de actividad para trabajar por cuenta propia, como autónomo.

Mientras el arraigo laboral, por contra, no tendremos que aportar ningún contrato ni proyecto de actividad para poder obtener nuestra autorización de trabajo. Sin embargo, es necesario acreditar que, al menos durante 6 meses, hemos estado trabajando sin contrato de trabajo.

Para poder acreditar esta circunstancia será necesario aportar la documentación que confirme que efectivamente hemos trabajado sin autorización y sin contrato. Para ello previamente deberemos denunciar al empleador y aportar la documentación acreditativa de la existencia de dichas relaciones laborales, que podrá ser:

  • Resolución judicial o acta de conciliación en vía judicial que la reconozca, o
  • Resolución administrativa confirmatoria del acta de infracción de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social que la acredite.

Lo que en muchas ocasiones nos detiene es el daño que se le ocasionaría al empleador que nos brindo la mano cuando lo necesitábamos pero es una decisión que es personal.

  • Para solicitar un arraigo social tendremos que acreditar 3 años de residencia.

En el arraigo laboral este tiempo se acorta se puede solicitar un arraigo laboral acreditando 2 años de residencia previa en España.

Como hemos podido ver existen diferencias entre un porcedimiento y otro pero si tienes dudas no dudes en buscar asesoría para realizar el procedimiento correcto y sin perjuicios para ti.

Recuerda que puedes tener más derecho de los que piensas y podemos ayudarte.

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